deslizamiento

El hermano presidente Evo Morales visitó la zona del deslizamiento en bajo Llojeta y escuchó en persona las

demandas de las familias damnificadas producto de ese desastre, que se encuentran temporalmente en un campamento instalado en la cancha Fígaro.
"Vamos a seguir buscando", respondió el primer mandatario al pedido de los familiares de las personas que continúan desaparecidas tras el deslizamiento.
Morales ratificó la decisión de entregar departamentos a las familias que perdieron sus casas en el desastre y dijo que también se buscará dar viviendas a los inquilinos que resultaron afectados por el deslizamiento.

 

Con lágrimas en los ojos, las familias damnificadas se acercaban al jefe de Estado para contarles su situación y agradecían las acciones que lleva adelante el Gobierno para intentar reponer la pérdida que sufrieron.
"Hermanas y hermanos no les vamos abandonar", subrayó Morales.
El deslizamiento colapsó 68 viviendas multifamiliares, además dejó en riesgo otras 22 que serán demolidas y 26 que están en evaluación para determinar su destrucción, de acuerdo al Ministerio de Defensa.
"Estamos agradecidos por su presencia, sabemos de su buen corazón", le decían las familias al primer mandatario, quien dijo que se seguirá atendiendo a los damnificados.